Cómo desactivar el modo auto-sabotaje (y dejar de perder todo el día en internet)

modo-rendimiento

Tu portátil puede mejorar su rendimiento con solo pulsar un botón

Clic, carga, clic, carga, clic, pantalla congelada, clic, clic, clic. ¿A tu ordenador le falta carbón?

Fácil: elige el «modo rendimiento» cuando quieras velocidad.

Pero ir a toda máquina gasta mucha batería, así que elige el «modo ahorro» para cuando vayas en avión y quieras ver una película.

Aunque todo esto ya lo sabías, claro. Lo que no sabes es que tú y yo nos parecemos a tu portátil—en cierto modo.

Nosotros también funcionamos con modos operativos

Podemos estar a tope—en «modo rendimiento»—cuando estamos concentrados y comprometidos en una actividad. Podemos estar en «modo ahorro» cuando acabamos de almorzar y toca echarse una siesta y hacer la digestión.

Y luego está el «modo auto-sabotaje»

Que es la forma en la que operamos cuando tenemos algo importante que hacer. Y en vez de trabajar y tachar tareas de nuestra lista, perdemos todo el día en internet.

No procrastinamos porque nos falta energía; porque energía tenemos. Pero también tenemos ansiedad, que emerge solo con pensar en el trillón de cosas que teníamos que tener terminadas para ayer.

El «modo auto-sabotaje» alivia esa ansiedad

Ahhh… internet: la fuente inagotable de memes, tweets, fotos de famosos y vídeos de gatos. Como un sedante, nos alivia el dolor de tener que pensar en la colosal lista de cosas pendientes.

No es una cuestión de falta de disciplina, voluntad o motivación. El modo ‘auto-sabotaje’ es la forma que tiene tu cerebro de decirte que el confort de internet es más seguro.

Más que un «modo auto-sabotaje», es un «modo supervivencia».

¿Cómo lo desactivamos si no tenemos ni botones ni interruptores?

El proceso no es tan directo como en un ordenador, pero utilizamos algo parecido a los interruptores: emociones y sensaciones.

El «modo auto-sabotaje», igual que el resto de modos operativos que tenemos, se activan a través de las sensaciones.

¿Y de dónde vienen esas sensaciones exactamente?

Hambre, sed, miedo, sueño, furia, envidia, avaricia. Cualquier sensación tiene un solo objetivo: satisfacer una necesidad.

Son tus necesidades—como la necesidad por estar nutrido o descansado—las que producen esas sensaciones. Luego, ellas se encargan de estimular un comportamiento que satisfaga esas necesidades.

Y no solo tenemos necesidades fisiológicas; también tenemos necesidades psicológicas. Aquí precisamente es donde el auto-sabotaje—como nosotros lo llamamos—cumple un papel.

Un papel que no es necesariamente útil en la época actual

El «modo auto-sabotaje» prioriza el placer de procrastinar en internet a favor de cualquier beneficio que podríamos conseguir en el futuro. En vez de aplazar el placer, lo trae hasta este momento.

El problema es que el abanico de placeres que tenemos disponible es demasiado amplio. Podrías desperdiciar toda una vida persiguiendo placeres inmediatos.

Pero los programas pueden actualizarse, ¿o no?

En este sentido, nuestra fisiología no es tan rápida como apagar o encender una función en nuestro ordenador. Una vez se activa el modo ‘auto-sabotaje’, es muy difícil desactivarlo.

Bien por nosotros que ya sabemos cómo se activa: son las emociones las que actúan como interruptor. Así que la estrategia será prestar atención a nuestras emociones. Y luego contraatacar con otras más proactivas.

¿Cuál es tu interruptor?

No procrastinas porque tengas mucho trabajo pendiente; procrastinas por la ansiedad que te produce pensar en todo ese trabajo.

Sigue el rastro hasta que des con la sensación que activa los comportamientos que no quieres tener.

Y cuando la encuentres, remátala

¿Cómo rematar una emoción? Lo último que quieres hacer es intentar evadirla. A más escapes, más fuerte e insoportable se volverá.

En su lugar, lo que tienes que hacer es contraatacar con una emoción más fuerte. Una que active el modo operativo que a ti te interese.

Lo que te interesa es salir de tu zona de confort

¿Qué cosas me estoy perdiendo por sabotearme a mí mismo?

¿A quién puedo estar decepcionando?

¿Qué sueños/ambiciones/metas estoy dejando de lado solo por un chute de placer inmediato?

Reflexiona sobre estas preguntas, y de seguro tendrás una respuesta emocional. Una que convierta tu zona de confort en un sitio tremendamente incómodo. La estrategia es lo que parece: estarás huyendohacia tus metas.

Activa tu «modo rendimiento»

Presta atención a tus emociones. Encuentra las que estimulan comportamientos nocivos. Sustitúyelas por emociones más fuertes y positivas.

Tu software no se va a actualizar en una noche. Destruir los viejos patrones y generar otros nuevos lleva tiempo. Pero una vez alcances tu «modo rendimiento», sabrás que ha valido la pena.

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