Dónde meditar: cómo crear tu lugar de meditación perfecto

Haga de su hogar un ambiente de apoyo

John Maxwell

 

En la guía de meditación paso a paso te conté (muy) por encima lo que tenías que tener en cuenta para saber dónde meditar. ¿Recuerdas? La cualidad más importante era que siempre meditaras allí (siempre que pudieras).

Hoy entramos un poco en profundidad. Te pondré ejemplos prácticos y te contaré cada detalle que debes tener en cuenta si quieres tener un santuario like a pro.

No obstante, ten en cuenta que esto no es obligatorio. No necesitas decorar una habitación de tu casa como si fuera a salir en una revista.

No pierdas tiempo de meditación a costa de crear tu santuario. Primero, medita; luego, si sobra tiempo, averigua dónde meditar. Es de gran ayuda, pero no es imprescindible.

Recuerda: en el peor de los casos, medita siempre en el mismo lugar y listo. Pero si tienes tiempo para acondicionar un poco el sitio, ¡Sigue leyendo!

 

Cómo saber dónde meditar

A menudo hablo de que el espacio es “una habitación que tiene…” o “una habitación donde hay…”.

No me hagas caso. No tiene por qué ser una habitación entera. Si puedes acomodar un rinconcito de la habitación más tranquila de tu casa, está genial.

MEHNDI
¿Ves?
Hemma hos – Vrigstad
Tampoco hace falta volverse tan loco con la decoración…

 

En general, debes tener 3 factores en cuenta a la hora saber dónde meditar:
  • Intimidad (Cuán concurrido es ese lugar, cuántas personas suelen usar ese sitio…)
  • Ruido (El nivel potencial de molestias que pueden haber en ese lugar)
  • Luminosidad (No creo que nadie tenga problema en encontrar una habitación con persianas…)

Es obvio que a más intimidad y menos ruido, mejor.

Si tienes un dormitorio únicamente para ti y sólo lo usas para dormir, puede ser conveniente crear tu santuario en un rincón (ya que sólo tú frecuentas esa habitación).

Por último, déjame puntualizar que tu objetivo no es evitar TODOS los ruidos.

No uses unos tapones mientras practicas mindfulness.

Ya que el principio es observar todo lo que nos rodea, no tiene sentido bloquear uno de nuestros sentidos, ¿Cierto?

Es obvio que taladros, música muy alta y ese tipo de cosas son un poco incompatibles. Pero no te obsesiones con el ruido natural de la calle, de un perro, etc…

 

Equipamiento

Al igual que el lugar, el equipamiento sólo es un añadido. Un extra que nos facilita las cosas. Nada más.

Puedes meditar sin tener absolutamente nada de lo que voy a contarte aquí.

Peeeero… siempre es más cómodo sentarnos en un cojín o silla a sentarnos en el frío suelo…

Lo primero que deberías conseguir sería un cojín, o zafu (Así se llaman):

zafu-ejemplo

O también puedes optar por un banco de meditación (Son algo más caros).

En cuanto a zafus, hay de todos los tamaños, formas y colores imaginables. Apto para todos los gustos.

Después puede ser lógico comprar una alfombra o esterilla. Así no apoyas el cojín en el suelo, ni los pies tampoco (y evitas frío y suciedad).

Hay alternativas bastante más baratas. En esencia, cualquier cosa que te aísle del suelo, sirve.

Además, ambas cosas ocupan muy poco espacio:

lugar-perfecto-donde-meditar

(El gato es opcional)

Y eso es todo. No necesitas más para considerar tu santuario “totalmente equipado”.

Te recomiendo que investigues un poco. Hay cojines de muchas formas diferentes; incluso se venden “sets de meditación” (como este).

 

Decoración

Visto lo esencial en un lugar donde meditar, ahora hablamos de aquellas cosas opcionales que podemos añadir a gusto.

La decoración queda totalmente a criterio de cada persona. No hay nada en este sentido que “mejore” tus sesiones, salvo aquello con lo que te sientes cómodo.

Puedes conseguir figuras, fotos, cuadros, citas enmarcadas, estatuillas… cualquier cosa que te transmita paz interior y bienestar, y añadirlas a una especie de “altar” personal.

Yoga Shed

Este es un santuario en el que se puede tanto meditar como hacer yoga. ¡Práctico! 

 

 

uptown flat

Muy original y práctico si se quiere mantener el espacio.

uptown flat
Espacio creado por Gardner Architects LLC 
¿Quién te dice que no puedes meter todo tu santuario en un armario?

 

La imaginación es el límite, querido lector. Personalmente, prefiero tener una habitación dedicada a la meditación, pero, como ves, acondicionar un rincón es totalmente válido.

Tea Room
Espacio creado por Design A
Bueno, técnicamente esto es una habitación para tomar té, con decoración y muebles japoneses tradicionales… Pero, si tienes tiempo y dinero, ¿Por qué no?

 

Meditation Space
También puedes optar por un diseño más minimalista (los que a mi me gustan)

 

MNDFL Studio
Espacio creado por Claire Esparros for Homepolish
Sinceramente, no me importaría meditar hasta morir de hambre en esta habitación…

 

Por último, no te olvides de añadir un poco de velas o incienso. Le van a dar ese toque de ambiente que buscabas (siempre que te gusten esas cosas).
incienso

 

Por último… Hazlo sagrado

Aún no me he cansado de reiterarlo: respeta tu santuario.

Ese lugar DEBE ser para meditar. No vayas a leer o a ver la tele ahí (en serio, no pongas una maldita TV en tu santuario…)

Claro que, en casos de falta de espacio, tendrás que pluriemplear varios lugares de tu casa, pero en la medida de lo posible, haz caso a mis indicaciones.

Esto no significa que no puedas practicar otro tipo de disciplinas allí, como yoga (vimos un ejemplo parecido arriba). Así que, si tienes que darle más de un uso, al menos que estén en sintonía.

 

¿Y qué hay de compartir el santuario?

Si el resto de personas de tu casa también medita, estás de suerte. Eso significa que entenderán la importancia de respetar ese espacio.

Y no, no hay absolutamente ningún inconveniente en compartir el santuario. ¿Por qué iba a haberlo?

 

En conclusión

Los ejemplos que te he puesto son muy bonitos, sí. Pero te lo repito: no necesitas una habitación de revista.

Primero medita, luego acondiciona y decora un lugar donde meditar si quieres. Compra un zafu, una esterilla, ¡Y manos a la obra!

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